May 7, 2019

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Entrevista al autor Francisco Viña

Abby García
Entrevista realizada por Abby García al autor Francisco Viña por la reciente publicación de su libro: ‘‘Detroit, ¡Industria, Progreso, Conflicto, Discriminación y Guerra! (Disputas sindicales de la industria automotriz estadounidense en el marco de la Segunda Guerra Mundial. 1937-1948.)’’, el cual había sido anteriormente una tesis de grado y a la que se le concedió ‘‘mención publicación’’ por parte del jurado evaluador, en la Universidad Central de Venezuela. 



Francisco Viña Alfaro es un historiador venezolano nacido en 1986. De madre uruguaya, que migró a Venezuela producto de la Dictadura y padre venezolano, fue influenciado por diferentes culturas y visiones de vida. A los 10 años partió de su país a los Estados Unidos, graduándose de Bachiller en East Lansing, MI. Al cumplir la mayoría de edad volvió a Venezuela para realizar estudios de Historia en la Universidad Central de Venezuela. Se ha desempeñado como investigador, traductor, director de proyectos y articulista en diferentes entes tanto públicos como privados en Venezuela, realizando investigaciones sobre historia local en Venezuela e historia de EEUU. 

En principio y en forma general, cuéntales a los lectores de esta entrevista y a los interesados en leer el libro en qué consiste esta investigación y cuáles son las ideas principales que manejas. 

Ante todo, quisiera comenzar con agradecer a la organización ProMosaik por la oportunidad de convertir en realidad el sueño la publicación de este trabajo. Ahora, para adentrarnos en el tema a tratar, este libro tiene como principal meta reenfocar lo que fueron ciertos aspectos de la Segunda Guerra Mundial que suelen pasar por debajo de la mesa, en particular la situación de los trabajadores estadounidenses. Cuando se aborda el tema, nos damos cuenta que existen muchos factores que influyeron en ese proceso, como la necesidad de mano de obra, la creciente lucha sindical, el racismo y la influencia del Estado sobre el sector privado. A lo largo del libro tomamos estos temas centrales como ingredientes y vamos analizando cómo se desarrollan las contradicciones y diatribas entre ellos, con un enfoque obrerista de un país específico que estaba directamente involucrado en la guerra. Observábamos esta investigación como una necesidad, ya que pensamos que sin los trabajadores del mundo no hubiese sido posible vencer la amenaza fascista durante esa coyuntura histórica específica. 

Has tomado una problemática bastante particular en un marco histórico sumamente estudiado como lo es la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué? 

Cuando nos preguntamos sobre ese importante y devastador episodio del siglo XX, lo primero que se viene a la mente es el conflicto armado y todo el escenario político que fue acompañando esos años. Sin embargo, para que esos escenarios bélicos y políticos existieran, millones de trabajadores dedicaron su tiempo y esfuerzo para lograr mantener esas dinámicas, aunque haya sido de manera consciente o no. Por esta razón, decidimos darle el protagonismo en este caso a los movimientos de trabajadores y sus realidades que, a nuestro parecer, fueron determinantes para mantener a tope la producción bélica estadounidense, cuestión que sin duda influyó en el desenlace de la guerra. Hay precedentes en ese sentido: interesantísimos trabajos como el de Howard Zinn, por ejemplo, que dedicó gran parte de sus investigaciones al tema del estadounidense “común”, es decir, los trabajadores, minorías raciales, mujeres, indígenas, organizaciones sociales y todas las problemáticas en las que estos grupos se veían inmersos, enmarcándolos dentro de los grandes eventos que conocemos gracias a las exhaustivas investigaciones realizadas, que han dado forma a lo que conocemos como historia oficial. Nuestra propuesta es asumir un enfoque similar, llevado a un período específico y analizando el importante eje productivo automotriz de Michigan y Ohio. 

¿Cuál es la importancia que tienen estos conflictos laborales en este período histórico? 

Los conflictos laborales o de clase, desde nuestro punto de vista, son gran parte de lo que impulsa la historia. Las realidades materiales de los trabajadores y, como contraparte, las directrices impuestas por los patronos han influido tanto como el desarrollo tecnológico y las decisiones políticas en el desarrollo de ese constante sucedido que conocemos como historia. Incluso, son esas mismas realidades materiales que, al entrar en contradicción con lo establecido, dan pie a cambios en la forma de organizar las sociedades. Por esta razón lo consideramos un enfoque de vital importancia para su estudio y difusión, ya que existen numerosas investigaciones que ya han abordado hasta la saciedad los otros aspectos. 

¿Qué te llevó a realizar esta investigación? 

Realmente, la inspiración fue un tema muy íntimo. Yo venía desarrollando un tema de Historia de Venezuela para mi tesis de grado, sin embargo, en el año 2016 mi madre fue diagnosticada con cáncer, razón por la cual tuve que prácticamente abandonar todos los proyectos que tenía en Venezuela para acompañarla durante el período de quimioterapia y posterior operación. Ella vivía en Estados Unidos para ese entonces, específicamente en la ciudad de Detroit. Una vez allá, mientras la acompañaba, aprovechaba el tiempo libre para ir a la biblioteca pública, donde conseguí algunos libros que sirvieron de inspiración. Luego, al enterarme que existía el archivo Walter P. Reuther, donde se encuentra una muy rica colección de documentos sindicales, algunas hipótesis que nos habíamos planteado con lecturas previas dieron pie al deseo de investigar sobre el tema. Se podría decir que surgió una gran oportunidad en medio de un momento de crisis personal. Igualmente, tuve la satisfacción de discutir varias ideas de lo que en ese momento iba a abordar en el libro con mi madre, cuestión que me inspiró de manera muy positiva para concretar la idea del trabajo de investigación, podríamos decir que ella fue y sigue siendo una gran inspiración para seguir trabajando en el ámbito académico. 

En materia más específica, ¿cómo determinó el ingreso y participación de EEUU en la Segunda Guerra Mundial el papel de las grandes industrias automotrices como la General Motors, Chrysler y Ford? 

Las grandes compañías automotrices, y todo el poderío industrial estadounidense en general, estaban totalmente involucrados y comprometidos con la guerra previo al ingreso formal de Estado Unidos, una vez bombardeado Pearl Harbor. La forma en que se producían los automóviles civiles dieron pie a una conversión sencilla y rápida para comenzar a producir armamento y vehículos militares, por eso las tres grandes compañías automotrices estadounidenses fueron fundamentales para garantizar el suministro de armamento a los aliados en Europa y abastecer el ejército estadounidense. Claro, no fue un tema monocausal, también hubo la influencia de altos ejecutivos de estas compañías, por ejemplo, en específico la General Motors, que comenzaron a trabajar Ad Honorem para el Estado, lo que facilitó la negociación para que estas compañías se comprometieran con la producción bélica. De igual manera, la demanda de armamento y vehículos de guerra también jugó un papel fundamental, generó unas perspectivas muy optimistas para el crecimiento y lucro de estas compañías que, sin duda, supieron aprovechar las circunstancias. En conclusión, podemos ver que es un problema complejo, con varias vertientes y causas, lo que permite un análisis profundo de la temática. 

¿Afectó de alguna manera la relación entre los patrones de estas industrias y los trabajadores? 

Afectó de manera significativa por varias razones. Brevemente mencionaremos algunas: en principio, el aparato productivo se vio en la necesidad de trabajar a la mayor capacidad posible, esto conllevó a la contratación masiva de cientos de miles de trabajadores para mantener las fábricas funcionando veinticuatro horas al día, siete días por semana. Esto impulsó la consolidación de los sindicatos que estaban recién constituidos gracias a las leyes promovidas por Franklin D. Roosevelt como parte del New Deal. La extensiva demanda de mano de obra, y este marco jurídico, le dio una oportunidad a los sindicatos para mejorar las condiciones de los trabajadores, generando precedentes importantes para diferentes logros que conquistaron los trabajadores en ese momento y luego en los años de post guerra. 

¿Cuál fue el papel de la United Automotive Workers (UAW), considerado uno de los sindicatos más importante de la época? 

El papel de la UAW fue fundamental tanto para la investigación como para la época. El crecimiento exponencial del mismo no sólo se debió a las contrataciones masivas de las grandes compañías automotrices, sino también a que los líderes del movimiento se mantuvieron fieles a sus principios obreristas y de inclusión. En el libro lo abordamos a profundidad con ejemplos de casos, sin embargo, podemos adelantar que el trabajo de esta organización fue muy bien planificado y ejecutado, tanto así que logró ser el único sindicato legalmente reconocido por las GM, Ford y Chrysler, cuestión que no es poco decir en un momento en que las demandas de la clase obrera usualmente venían con inmensos conflictos y hasta derramamiento de sangre. 

Abordas también en el libro la complicada situación de los trabajadores negros en estas fábricas automotrices dado el contexto del racismo en los Estados Unidos, por lo tanto, ¿el conflicto bélico afectó de alguna forma a este grupo excluido? 

Se podría decir que el conflicto bélico afectó de alguna manera u otra a todos los ciudadanos de los países involucrados, en realidad. Ahora, decidimos incluir la dinámica del sindicato y los trabajadores afroamericanos porque la densidad poblacional de este grupo creció exponencialmente en el eje productivo automotriz de Michigan y Ohio durante la guerra. 

El sindicato tenía, desde su fundación, una clausula de no discriminación, cuestión que se puso a prueba durante esos años debido a la importancia que cobró el trabajador negro tanto en números como en responsabilidades. También sostenemos que este período específico influyó significativamente en el activismo y posteriores luchas de los Derechos Civiles lideradas por figuras como Luther King, Malcolm X, Bobby Seal y el movimiento Panteras Negras. La inclusión previa del trabajador negro en la fábrica, producto de la necesidad de producir, generó las condiciones para que estas luchas fuesen exitosas a su medida. Sin embargo, no todo fue color de rosa: la violencia y el racismo del trabajador blanco hacia su colega afroamericano también es algo que se refleja en el estudio, los disturbios en la ciudad de Detroit en 1943, por ejemplo, fue uno de los momentos que abordamos en el libro, que ilustra la importancia del tema racial en esa sociedad y por qué debía tomarse en cuenta. Por eso el papel del sindicato, para nosotros, se convierte en un precedente fundamental con su accionar en defensa de los trabajadores afroamericanos durante la Segunda Guerra Mundial. 

¿Qué conclusiones puedes decirnos acerca de esta investigación? 

La investigación resuelve algunas incógnitas, como el manejo del poder entre tres grandes factores que tenían intereses particulares: los sindicatos, las compañías automotrices y el Estado dentro de un escenario común, que era ganar la guerra. Obviamente las empresas y el Estado fueron los grandes beneficiarios del resultado final a nivel económico y de control geopolítico, sin embargo, este escenario también permitió a los trabajadores librar ciertas batallas y cosechar triunfos importantes para la mejora de sus condiciones laborales y sociales. En el transcurso de la investigación también nos despertó otras nuevas incógnitas, como el desarrollo del papel de la mujer y en específico la mujer afroamericana que también se incorporaron a la industria automotriz, o quizá el estudio de otros sindicatos en otras industrias, estando conscientes de que si bien este ejemplo puede ser positivo para la clase trabajadora, no implica que todas las experiencias hayan sido similares. Sin embargo, siempre vemos la necesidad de resaltar estos conflictos de clase entre trabajadores y patronos, ya que son esas pequeñas luchas y victorias las que consideramos importantes analizar, para poder aprender de ellas de cara al presente y futuro. 

Algún comentario adicional sobre la publicación de este libro. 

El comentario adicional quisiera convertirlo de alguna forma en una invitación; aprovechar esta oportunidad y plataforma para incentivar a todos los lectores de este importante blog a que se den la oportunidad de pasear por un enfoque novedoso de lo que fue la Segunda Guerra Mundial, tomando en cuenta otras perspectivas. Planteamos esta invitación no para que se convierta en un mero acto de consumo, sino que permita fomentar y establecer nuevas líneas de investigación y debate a niveles locales. Estoy convencido que con el estudio del pasado, abriendo las perspectivas y analizando de manera crítica, podemos entender de mejor manera las situaciones actuales que nos permitan establecer rutas alternativas hacia un futuro que, desde la actualidad pareciera estar destinado a ser sombrío, con la amenaza climática y el incremento cada vez más acentuado de la desigualdad social como principales ejemplos. Comprendiendo de donde venimos y de donde viene el que se encuentra en la acera del frente, es que se pueden enlazar puentes y generar nuevas propuestas para hacer frente a ese futuro. Por último, quiero reiterar las gracias a la organización ProMosaik y al muy amable personal que ahí labora, ha sido una emocionante y grata experiencia trabajar con ustedes.

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